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viernes, 14 de enero de 2011

La luna se esconde


Antonio García Teijeiro

Se esconde la luna
detrás de las casas.
¡Qué casas tan grises!
¡Qué luna tan blanca!

No hay luz en la calle
ni viento
en la plaza.
La luna se esconde.
La brisa se apaga.
Y sueñan las nubes
con risas de plata.
El cielo está serio.
La luna no canta.
La lluvia pregunta.
Las aves se callan.
Ya nadie sonríe.
La luna se alarga.
¡Qué muros tan tristes!
¡Qué viejos fantasmas!
Se esconde la luna
detrás de las casas.



Entretelas


Príncipe de los Mirlos

Con agujas y un dedal
cose, cose Inés-Araña,
calcetines y un blusón
y unos guantes de montaña.

-¡Buenos día, tejedora!
¡Qué fresca está la mañana!
¿Cuánto valen?- preguntó
otra entrometida araña.

-Te regalo cada cosa,
¿te parece que son caras?

-Me pareces confundida.
Todo esto sí me extraña.
¿Cómo es que tengas tiempo
a coser esta maraña?
¿Dónde está? Que yo la vea.
¡Muéstrame tu telaraña!

-Amiga, con tanta labor
el tiempo pasa que espanta.
Te regalo mi trabajo
¿y por eso me regañas?
Uno nace como nace,
yo lo hice entre unas lanas.
Mi madre cosía prendas
para las larvas descalzas.
Soy feliz vistiendo orugas,
cosiendo sábanas blancas.
¿Por qué voy a entretenerme
como tú que a todos dañas?

Y feliz Inés-Araña
se quedó más grande que ancha.
Repasa, tricota y canta
y limpia mantiene su alma.


martes, 11 de enero de 2011

Cabalo branco


Antonio García Teijeiro


Cuns saltos moi elegantes
un cabalo branco branco
galopa polos teus ollos
mentres te atopas chorando.

E nas bágoas que verques
un cabalo branco branco
vai convertendo en escuma
cada un dos teus recantos.

E galopa que galopa
mollado o cabalo branco
desde os teus ollos marróns
ó meu rostro vai chegando.

No teu corazón de nena
que trae o cabalo branco
deixo caer dous biquiños
para apagar tanto pranto.

Co seu galope lixeiro
un cabalo branco branco
deixoute cabo de min
e esvaeceu galopando.

lunes, 10 de enero de 2011

La nube más libre




María Rosa Serdio

A María Elena Walsh, poeta

Yo no sé dónde se compran
los billetes de viajar muy lento
pero sé que, ahora mismo,
en lugar secreto de mi habitación,
sobrevuelan, extensas, ligeras,
las tantas tardes que pasé soñando,
al venir de la escuela,
jugando y cantando a todo pulmón.

Soñaba el regreso para escuchar
Su voz de membrillo y jacarandá,
Sus ocurrencias locas
que me hicieron volar por la orilla
del para mí, entonces, tan lejano mar.
Fueron tantas tardes
tan de risa y gozo que
aún ahora,
mayor como soy,
si palpo el bolsillo derecho,
guardo aún un trozo de chocolate,
en el de mi baby de cuadritos
y una lágrima verdadera
cae ahora sobre mi teclado
triste del día de hoy.

De verdad, Mª Elena,
¡Una no se va así
Sin haber acabado
juntas la merienda!


domingo, 9 de enero de 2011

El sapito




Príncipe de los Mirlos

Un sapito mañanero,
con sombrero y anteojos,
canta alegre y lisonjero
a la orilla de un arroyo.

Lo vigila muy de cerca
un airado zapatero,
que no tarda el cascarrabias
en lanzarle un improperio.

-Óigame, Señor Sapito,
¿por qué ocupa usted mi entorno?
No hay más charcas en el mundo,
ni regueros ni más sotos?

-Perdone si le molesto-
respondió el sapo en buen tono -
pero nadie me había dicho
que era suyo este trono.

-Soy el rey de los zapatos,
el mayor de este contorno.
¿Qué me das si te permito
quedarte siempre en mi arroyo?

No poseo más que el cielo,
la lluvia fresca y el viento,
¿qué le podría dar yo a usted
si de todo esto es el dueño?

Y le dijo el zapatero
con un tono muy distinto:
-sigue cantando muy cerca,
alegrándome, sapito,
que nunca una voz como ésta
había escuchado mi oído.

Ha amanecido entre juncos,
la mañana ya clarea,
el zapatero despierta
y el sapito canturrea.


La vida


Aurelio González Ovies

La vida es tan fácil
como una suma,
multiplícala tú,
que sólo hay una.
El mundo es, a veces,
algo tacaño;
réstale tú todo
lo que te haga daño.
La vida prefiere
que no dividas
aquello que sientas
de lo que digas.

sábado, 8 de enero de 2011

Piratas




Príncipe de los Mirlos

Cuentan que un mirlo atrevido
surcó los confines del bosque,
llegó a un mar extraño y prohibido
de tesoros y galeones.

Entonó orgulloso su canto
y esparció mejunje de plata
y encantó con danzas y bailes
a necios de un barco pirata.

Se colgó en un mástil de fresno,
extendió sus velas de organza
y pintó de azules el barco
y de añiles tanta distancia.

Cambió el rumbo al infinito
por la ruta hacia su casa,
a su bosque y a su charca,
a su luna entera y blanca.

Y a la gente de aquel barco,
los piratas con casaca,
los pintó con acuarelas
del color verde de su alma.

Y a aquel barco tenebroso,
con su calavera negra,
le colgó cientos de orugas
y ramas de madreselvas,
para que su olor llenara
cada tronco, cada senda.

Ya está el mirlo en su ventana,
y ya entona sus poemas,
y con ilusión contempla
de aquel bosque su grandeza.

viernes, 7 de enero de 2011

Coplilla


Aurelio González Ovies



Enterré a mi periquito

debajo de un limonero

y ahora nacen los limones

con lunares azul cielo.

El jilguero y la calandria



María Alicia Esain


Les quiero contar la historia
de un jilguerito cantor
que tocaba la guitarra
y era muy buen payador.
Él estaba enamorado
de una calandria mimosa
que cantaba dulcemente
en la rama de una rosa.
Juntos volaban ligero,
juntos juntaban bichitos
y alegraban con sus trinos
a papas y rabanitos.
Un día los asustó
un gatazo grande y fiero
que dando fuertes maullidos
los miraba desde el suelo.
Del miedo se le cayó
al jilguero la guitarra
justo cuando iban a actuar
porque esa noche había farra.
Cuando la pobre calandria
pensó: "¡El gato me agarra! "
llegó un perro vigilante
que al gato sacó corriendo
sin perder un solo instante.
Le devolvió el instrumento
al pajarito cantor
y a la bonita calandria
la adornó con una flor.
Volando muy apurados
para la fiesta se fueron
y allá cantaron tan bien
que todos los aplaudieron.


jueves, 6 de enero de 2011

Amoriquitos


Aurelio González Ovies

-Periquita, quita el pico,
estás todo el día picando.
-Periquito, es que te quiero,
por eso te pico tanto.
Paquita la periquita
picotea el pico a Paco,
y a Paco lo pone loco
Paquita picoteando.
Pero el amor tiene pico,
el amor es como un pájaro.
Le gusta volar, ser libre
y enferma si lo enjaulamos.

Canción del lápiz pequeño



Príncipe de los Mirlos
Un lápiz pequeño
no es un lápiz viejo.
no lo tires nunca,
es un libro abierto.

Con él has escrito
montones de cuentos,
sílabas y tildes,
estrofas y versos.

Cientos de postales,
tus primeros verbos,
y negros tachones
que guardas muy dentro.

Un lápiz pequeño
sin rayas ni estrellas,
sin goma ni adornos
y hasta sin banderas
debes colocarlo
en su propio reino
y hacerle un gran trono
dentro del colegio.



Noche de Reyes


Aurelio González Ovies


Ojalá los Reyes te hayan traído
todos los ingredientes para el cariño,
y que en las tardes largas de los domingos
amases ilusiones a tus amigos.
Ojalá hayan dejado risa y semillas
y nazcan carcajadas de margaritas.
Ojalá los camellos, tira que tira,
hayan llenado el aire de fantasía
y a partir de mañana, día tras día,
en el frío del mundo no haya rendijas.

martes, 4 de enero de 2011

La alondra se esconde



Antonio García Teijeiro

La alondra se esconde
del árbol aquel,
un árbol dorado
con hojas de miel.

¿Y por qué se esconde
del árbol aquel,
si ofrece al que pasa
sus hojas de miel?

Porque no se cree,
mi niña Isabel,
que un árbol dé hojas
tan bellas, de miel.

La alondra sostiene,
mi niña Isabel,
que el árbol la engaña
y que es de papel.

La alondra se aleja
del árbol aquel
y quiere que el viento
la lleve con él.


(C) Antonio García Teijeiro
Versos con alas
Voz. María García Esperón
Música: Yanni
MMXI

Canción de cuna, de Carlos Ordenes Pincheira




Duérmete, mi niño,
sueña con el mar,
caballos de espuma
van a galopar…

La luna en el agua
se puso a danzar,
un duende de plata
se pone a cantar.

Va silbando el viento
en dulce volar,
y una madre linda
te vendrá a besar…

Duérmete, precioso,
al compás del mar,
mañana en la arena
vamos a jugar…

La noche serena
ya quiere nadar,
y si no te duermes
se pondrá a llorar.

Para que la luna
se pueda alegrar,
duerma mi tesoro
y ponte a soñar…

© Carlos Ordenes Pincheira

Del libro del autor: Piedrecitas de colores

lunes, 3 de enero de 2011

El palomo y la paloma



Príncipe de los Mirlos

Hay escarcha entre las ramas
cuando llega enero el frío
y el palomo y la paloma
juntos contemplan su nido.

Son recuerdos de otro tiempo
de primaveras con alas,
de amores hechos polluelos,
de ramas entrelazadas.

De veranos a la fresca,
de mañanas ocupadas
de arrullos, vuelos y danzas,
de una vida enamorada.

Y ha llegado el frío enero,
las ramas llenas de escarcha.
La paloma acurrucada
mientras el palomo canta.

domingo, 2 de enero de 2011

Con la abuela Carolina


Príncipe de los Mirlos

En las tardes de diciembre
junto al fuego, en la cocina,
todos juntos se entretienen
con la abuela Carolina.
Ella amasa mil recetas
de dulce aroma a rosquillas
que su abuela le enseñó
cuando sólo era una niña.
Mientras tanto cuenta historias,
toda ella llena de harina,
de tristes guerras, amargas,
que ella, con penas, olvida.
Y de un salto la rodeo
y ella ríe y se arrodilla
y con luz en su mirada
me da un beso en la mejilla.
Pasa rápido el invierno,
diciembre viaja deprisa,
mi abuela llena las tardes
con su olor a manzanilla.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Si cierras los ojos


Príncipe de los Mirlos

Si cierras los ojos
y abrazas el sueño
por la chimenea
se escapan deseos.

Deseos de azúcar
con sésamo y clavo,
y olor de lavandas
y canela en palo.

Luego, al día siguiente,
sobre la almohada,
un polvo de estrellas
adorna tu cama.

El secreto


Príncipe de los Mirlos


La libélula
y el libélulo
juntos guardan
un secreto.
No es un viaje,
ni un tesoro:
es un peine
de su abuelo,
que guardaba
junto a un charco
de cuando era
peluquero.
¡Qué secreto,
guardan juntos
la libélula
y el libélulo!

martes, 21 de diciembre de 2010

En esta noche de Nochebuena


María García Esperón


En esta noche
de Nochebuena
luna y estrellas
quiero encender
para que sueñes,
para que sientas
el tiempo nuevo
que va a nacer.

Y en esta noche
de Nochebuena
al pie del árbol
junto al belén
cierra los ojos,
y pide un sueño
que lo imposible
sí puede ser.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Lidia en muchas voces


Aurelio González Ovies


Hazme magia otra vez
-me pide Lidia.
Y con cerrar los ojos como hace el sueño,
con coserles dos alas a los deseos,
nos despierta en las manos toda la vida:
Una veces con uvas de nuestro huerto,
llenamos garrafones de fantasía;
otras veces con hilos que quedan sueltos
repasamos palabras descosidas.
Y alguna tarde que otra cuando hace viento
vamos hasta lo alto de una sonrisa
y lanzamos cometas con pensamientos
de los mismos colores que la alegría.
Sigue haciendo magia,
-repite Lidia.




Alumnos de 3er. grado del CP Guillén Lafuerza, Oviedo.
Realización: Alfonso Pascón

jueves, 16 de diciembre de 2010

La estación de los versos


Aurelio González Ovies


Cuando en otoño caen frutos y hojas,
recorremos los árboles colgando estrofas.
Y como algunos árboles nunca las pierden
ésos son los que llaman de hoja perenne.
Otros en cambio siempre las pierden todas
porque caducan pronto y se deshojan.
A los acebos les va como al dedillo
un villancico alegre con estribillo.
Pero a los pinos verdes y a los abetos
los adornapiñamos con un soneto.
Y a los altos castaños llenos de erizos
les damos castañuelas de endecasílabos.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sospechas


Jorge Luis Peña Reyes

Sospecho que el reloj sueña también
con tomarse unas largas vacaciones
o sueña recibir reparaciones
pues sabe que un descanso le hará bien
Activo, reconoce que no es quién
para hablar de derechos, porque siente
que su ritmo es el ritmo de la gente
que sin él un hogar se viene abajo
es que sueña el reloj con su trabajo
o trabaja con sueño eternamente.

Lo que me contó el reloj

Él me dijo que la luna
con su limpia voz llamaba
al sol en la madrugada
al perro que le murmura
no sé qué canción nocturna
no sé qué amores secretos
Luego el ave del silencio
atravesó la neblina
que con su traje volvía
enamorando los techos.

Mar de xente / Mar de amores: Nadal 2010


Antonio García Teijeiro

... mar sen auga
mar de amores
mar que arrola
mar con flores

mar afago
mar tremente
mar murmurio
mar de xente

mar sen rochas
mar de verbas
mar de sombras
mar de apertas

mar-estrela
mar-canción
mar-azucre
mar-turrón

mar sen ondas
mar besbello
mar sen barcos
mar inquedo

mar que danza
mar sen lodo
mar que bica
mar de todos

mar de cores
mar lanzal
mar persoas
mar Nadal!

martes, 14 de diciembre de 2010

En una cometa


Príncipe de los Mirlos

En una cometa
que vuele muy alta
deseos al viento
yo quiero lanzar:
un sueño de lluvia
para los desiertos,
de pan con almendras
para el niño hambriento;
susurro de nanas
para el pueblo en lucha
y un ramo de besos
para la amistad.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Dous e dous son catro bicos


Antonio García Teijeiro


Dous e dous son catro bicos
Seis e seis son moitos máis
pero a ti, nena fermosa,
Un cento quéroche dar.

Tes uns ollos feiticeiros
que semellan de cristal;
tes uns beizos de mapoula
que sempre quixen bicar.

Cinco e cinco son dez bicos.
Dez e dez son moitos máis.
Pero a ti, nena fermosa,
un millón quéroche dar.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Mi abuelo compró una barca


Antonio García Teijeiro


Mi abuelo compró una barca

de madera de ciruelo.

La echamos en el estanque

donde se refugia el cielo.


La barca no tiene remos

ni velas, ni marineros.

La empujan vientos de espuma,

alegres titiriteros.


Las aguas surca la barca

de madera de ciruelo,

la barca llena de vida

que un día compró mi abuelo.

Un farol de mil colores


Príncipe de los Mirlos

Un farol de mil colores
adornaba ayer el bosque.

¿Sabe alguien quién lo puso?
¿Cómo se subió allá arriba?

¡Y lo bello que lucía,
con sus velas encendidas!

Parecía cosa de hadas
y era el nido de una avispa.

martes, 7 de diciembre de 2010

En un trozo de papel


Antonio García Teijeiro

En un trozo de papel
con un simple lapicero
yo tracé una escalerita,
tachonada de luceros.

Hermosas estrellas de oro.
De plata no había ninguna.
Yo quería una escalera
para subir a la Luna.

Par a subir a la Luna
y secarle sus ojitos,
no me valen los luceros,
como humildes peldañitos.

¿Será porque son dorados
en un cielo azul añil?
Sólo sé que no me sirven
para llegar hasta allí.

Estrellitas y luceros,
pintados con mucho amor,
¡quiero subir a la Luna
y llenarla de color!

Después del abrazo


Jorge Luis Peña Reyes


El padre sin embargo se alegró cuando volvieron,
pues se le había encogido el corazón
por abandonarlos en el bosque.

Hänsel y Gretel, Hermanos Grimm.

Hänsel, el hambre es una boca honda y oscura que dice: ¡dame!
Va por caminos, cruza los mares, entra en las casas y en ellas, barre.
Se traga el mundo, ¡Buena es el hambre! -algunos dicen -¡Que se lo trague!
con sus bolsillos de boca grande.
Y ni los monstruos más infernales ni los dragones, Gretel, ni nadie
pueden librarse del ogro hambre.
¿Por qué perdieron la senda, Hänsel?
—Porque las aves padecen hambre.
¿Por qué la bruja quiso engordarte?
—Porque no hay magia si existe el hambre.
¿Por qué comieron de su casita
hecha de panes?
—Porque si hay hambre
hasta lo duro se vuelve fiambre.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Palabras


Antonio García Teijeiro

Que as traia de novo,
que quero berralas,
que quero dicilas
ben forte as palabras.
Levounas o vento
a cambio de nada.
Deixoume unhas follas,
rumores, borralla.
Palabras fermosas.
Palabras gastadas.
Palabras. Palabras.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Yo sueño despierto



Antonio García Teijeiro

Yo sueño despierto
y veo en colores
sonrisas y luces,
macetas y olores.
Las fuentes me cuentan
sus desilusiones;
las aves se paran
y me hablan de amores.
Yo apago sollozos
y enciendo faroles.
Yo silbo en el aire
y canto canciones.
Y sueño despierto
y veo en colores
la lluvia que abraza
jardines y flores.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Unha man bica a arpa


Antonio García Teijeiro


Unha man
bica a arpa
na procura
dunhas notas
delicadas
que me encantan.
Arpa azul
cordas brancas
tremen tolas
soben baixan.
Cala o vento
na distancia
sobe a man
a man baixa
medran notas
delicadas
que me encantan
que me encantan.

domingo, 28 de noviembre de 2010

El miedo


Aurelio González Ovies

El miedo no existe,
no tengo miedo.
Es un color oscuro
que se escapó de un cuento.
Y si piensa asustarme,
lo lleva claro,
si se pone muy negro,
yo le echo blanco.
El miedo no existe,
no tengo miedo,
para todas las cosas
hay un remedio.

Ramón no va al colegio


Aurelio González Ovies

Jolines, a mi primo
le pusieron sombrero,
por tomar dos pastillas,
le cayó el pelo.
Se ríe como siempre,
pero está blanco;
mi tía Juana lo mira
y le dice:
qué guapo estás, mi vida,
qué guapo estás tan calvo.
A lo mejor se va
por una temporada,
para que el sol le ponga
morenita la cara.
Y si se encuentra a gusto
seguro que no vuelve,
pero yo en vacaciones
le prometí ir a verle.
Y si no lo encontrara,
lanzo cohetes,
con estrellas azules
y chispas verdes.
Es tan aventurero...,
que hasta igual se le ocurre,
cabalgar con sombrero
a lomos de una nube...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Lidia


Aurelio González Ovies

Hazme magia otra vez
-me pide Lidia.
Y con cerrar los ojos como hace el sueño,
con coserles dos alas a los deseos,
nos despierta en las manos toda la vida:
Una veces con uvas de nuestro huerto,
llenamos garrafones de fantasía;
otras veces con hilos que quedan sueltos
repasamos palabras descosidas.
Y alguna tarde que otra cuando hace viento
vamos hasta lo alto de una sonrisa
y lanzamos cometas con pensamientos
de los mismos colores que la alegría.
Sigue haciendo magia,
-repite Lidia.

domingo, 21 de noviembre de 2010

UN ANIVERSARIO


"Versos directos al caldero-corazón de los hechizos"

con el mundo en las manos
con un sueño en el cielo
con dos LUCEROS
y
LA LUNA, LUNERA
me asomo a la ventana
de tus ojos canela

cinco continentes
tres mil millones de voces

si extiendes las palabras
y
me abrazas con tus versos
un sol “tempranero”
“con capa y sombrero”
calentará este invierno
los deseos enrredados
entre tus labios 
y
los míos…

texto y voz: ASUNCION CARRACEDO
música: YIRUMA
imágenes tomadas de internet
realización: "AMIGOS DE PAPEL" 2010

ASUNCION

domingo, 14 de noviembre de 2010

La hora bruja


Aurelio González Ovies

Es una hora meiga.
Es una hora bruja.
Cerramos el mundo
y a nuestra burbuja.

No es porque sea fea,
o tenga verrugas,
o vuele en escoba,
o huela a tozuda.

Allí cocinamos
sopa de petunias
requemamos sueños
con versos y azúcar.

No es a media tarde
tampoco a la una,
es como a caballo
del siempre y del nunca.

Pero es un secreto
nuestra hora bruja,
es una hora vieja,
una hora mayuca.

En ella nos caben
la tierra y la luna
y armarios repletos
de viento, de bruma.

Miles de recetas
para travesuras
y cientos de planos
con mágicas rutas.

Subimos a montes,
cruzamos llanuras
y está prohibido
que nadie se aburra.

Nada de tristezas,
ni mentira alguna;
nada de enfadarse,
en la hora bruja.

En ella no hay prisa
ni penas ni dudas
ni miedo ni sustos
ni gripe ni culpas.

Procura encontrar
también tu hora bruja,
es como un jarabe
que todo lo cura.

UN BOSQUE ENCANTADO



UN BOSQUE ENCANTADO

Letra a letra…
Palabra a palabra…
Poema a poema…

Érase que se era
y
aún hoy lo sigue siendo
un bosque encantado.

Un pequeño tesoro
en un rincón escondido.

Un pedazo de tierra
de la geografía leonesa
dónde los sueños
y
seres imaginarios
están garantizados.

Letra a letra
palabra a palabra
se encendieron
viejas historias
y
se calentaron
manos y vidas
dibujando un paisaje
de formas singulares
y
Leyendas centenarias.

Duendes, brujas,
hadas y hechiceras
se enredaron hace tiempo
con el tiempo
en las ramas de un hayedo
y
alfrombraron de poemas
corazones y sueños
arroyos y suelos
en las cuencas mineras
de estas tierras leonesas


Un bosque de letras
minúsculas
MAYÚSCULAS
vestidas de gala
de las ramas colgadas
cual frutas maduras.

Un bosque de letras
vocales
consonantes
con traje de fiesta
todas brillantes
todas importantes.

Árboles abecedario
de la A
a la Z
las letras ordenadas
mezcladas o agrupadas
en racimos de palabras.

Un bosque animado
las hojas,… cantando
las raíces,…  silabeando
las cosas,… nombrando

¿Y el viento?
El viento,
flor y verso
besando el cielo
acunando el tiempo
bajo las piedras encendidas
de sus verdes orillas.


Pequeños lectores,
¡¡saciad vuestro hambre,
llenaros de vida.!!
escribir
vuestra propia historia
con los sabrosos frutos
de este BOSQUE ENCANTADO
por el que hoy
hemos caminado.

ASUNCION CARRACEDO

domingo, 7 de noviembre de 2010

Nuechi d'Otoño


Enrique García Rendueles


Nuichi, la nuichi serena
D' otoño, la nuichi clara
Cuando me mira la 'strella,
Cuando el lluceru me fala;
¡Nuichi bendita! adormeces
Todes les coses, y á l'alma
Fásla espabilar ximiendo
Per el gozu que suañaba;
Cuando canten los poetas
Y el regatucu sonsaña,
Cuando hay besos enes fueyes
Y hay enos campos ruciada;
Y quier un besá la flor
Y l'oralina que´pasa,
Besá la estrellina pura
Y el cristal de fonte clara...
¡Nuiche bendita d'otoñu
Que per mín fuisti suañada!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Niña en las nubes


Alejandra Moglia

(Canción para Sombraluna)

En un sueño de nubes
una niña canta
la canción de
un mar dormido
en su alma
de espuma y sal.

-Canta niña,
canta.
Dice el lucero
lleno de nostalgia.

-Canta que tu canto
me recuerda a la luna
que me ignora cada
tarde cuando
me asomo al cielo.

En un sueño de espuma
una niña canta
la canción de
una nube dormida
en el silencio
del mar.

-Canta niña,
canta.
Dice el sol con su voz
ronca de fuego.

-Canta que tu canto
me recuerda a la luna
que se escapa cada
mañana cuando
me asomo al cielo.

Y el pobre lucero
tiembla y tirita
de olvido y amor
por la luna
que no lo quiere mirar.

Y el sol en llamas
de amor por la luna
lagrimea a escondidas
misterios y luces
de un reflejo fugaz.