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sábado, 3 de julio de 2010

Era un viejo barco


María García Esperón

Era un viejo barco
hijo de la mar
con las velas rotas,
cansado el remar.

A su vieja orilla
quiso regresar
y le dijo al viento
si podía soplar.

-Con tus velas rotas,
cansado el remar,
a tu vieja orilla
no podrás llegar.

El barco cojeando
se acercó a la mar
y en sus olas blancas
se puso a llorar.

La mar, que es su madre,
le cantó un cantar,
le cosió las velas
le ayudó a remar.

Y a su vieja orilla
el barco llegó
y con este verso
el cuento acabó.