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domingo, 28 de noviembre de 2010

El miedo


Aurelio González Ovies

El miedo no existe,
no tengo miedo.
Es un color oscuro
que se escapó de un cuento.
Y si piensa asustarme,
lo lleva claro,
si se pone muy negro,
yo le echo blanco.
El miedo no existe,
no tengo miedo,
para todas las cosas
hay un remedio.

Ramón no va al colegio


Aurelio González Ovies

Jolines, a mi primo
le pusieron sombrero,
por tomar dos pastillas,
le cayó el pelo.
Se ríe como siempre,
pero está blanco;
mi tía Juana lo mira
y le dice:
qué guapo estás, mi vida,
qué guapo estás tan calvo.
A lo mejor se va
por una temporada,
para que el sol le ponga
morenita la cara.
Y si se encuentra a gusto
seguro que no vuelve,
pero yo en vacaciones
le prometí ir a verle.
Y si no lo encontrara,
lanzo cohetes,
con estrellas azules
y chispas verdes.
Es tan aventurero...,
que hasta igual se le ocurre,
cabalgar con sombrero
a lomos de una nube...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Lidia


Aurelio González Ovies

Hazme magia otra vez
-me pide Lidia.
Y con cerrar los ojos como hace el sueño,
con coserles dos alas a los deseos,
nos despierta en las manos toda la vida:
Una veces con uvas de nuestro huerto,
llenamos garrafones de fantasía;
otras veces con hilos que quedan sueltos
repasamos palabras descosidas.
Y alguna tarde que otra cuando hace viento
vamos hasta lo alto de una sonrisa
y lanzamos cometas con pensamientos
de los mismos colores que la alegría.
Sigue haciendo magia,
-repite Lidia.

domingo, 21 de noviembre de 2010

UN ANIVERSARIO


"Versos directos al caldero-corazón de los hechizos"

con el mundo en las manos
con un sueño en el cielo
con dos LUCEROS
y
LA LUNA, LUNERA
me asomo a la ventana
de tus ojos canela

cinco continentes
tres mil millones de voces

si extiendes las palabras
y
me abrazas con tus versos
un sol “tempranero”
“con capa y sombrero”
calentará este invierno
los deseos enrredados
entre tus labios 
y
los míos…

texto y voz: ASUNCION CARRACEDO
música: YIRUMA
imágenes tomadas de internet
realización: "AMIGOS DE PAPEL" 2010

ASUNCION

domingo, 14 de noviembre de 2010

La hora bruja


Aurelio González Ovies

Es una hora meiga.
Es una hora bruja.
Cerramos el mundo
y a nuestra burbuja.

No es porque sea fea,
o tenga verrugas,
o vuele en escoba,
o huela a tozuda.

Allí cocinamos
sopa de petunias
requemamos sueños
con versos y azúcar.

No es a media tarde
tampoco a la una,
es como a caballo
del siempre y del nunca.

Pero es un secreto
nuestra hora bruja,
es una hora vieja,
una hora mayuca.

En ella nos caben
la tierra y la luna
y armarios repletos
de viento, de bruma.

Miles de recetas
para travesuras
y cientos de planos
con mágicas rutas.

Subimos a montes,
cruzamos llanuras
y está prohibido
que nadie se aburra.

Nada de tristezas,
ni mentira alguna;
nada de enfadarse,
en la hora bruja.

En ella no hay prisa
ni penas ni dudas
ni miedo ni sustos
ni gripe ni culpas.

Procura encontrar
también tu hora bruja,
es como un jarabe
que todo lo cura.

UN BOSQUE ENCANTADO



UN BOSQUE ENCANTADO

Letra a letra…
Palabra a palabra…
Poema a poema…

Érase que se era
y
aún hoy lo sigue siendo
un bosque encantado.

Un pequeño tesoro
en un rincón escondido.

Un pedazo de tierra
de la geografía leonesa
dónde los sueños
y
seres imaginarios
están garantizados.

Letra a letra
palabra a palabra
se encendieron
viejas historias
y
se calentaron
manos y vidas
dibujando un paisaje
de formas singulares
y
Leyendas centenarias.

Duendes, brujas,
hadas y hechiceras
se enredaron hace tiempo
con el tiempo
en las ramas de un hayedo
y
alfrombraron de poemas
corazones y sueños
arroyos y suelos
en las cuencas mineras
de estas tierras leonesas


Un bosque de letras
minúsculas
MAYÚSCULAS
vestidas de gala
de las ramas colgadas
cual frutas maduras.

Un bosque de letras
vocales
consonantes
con traje de fiesta
todas brillantes
todas importantes.

Árboles abecedario
de la A
a la Z
las letras ordenadas
mezcladas o agrupadas
en racimos de palabras.

Un bosque animado
las hojas,… cantando
las raíces,…  silabeando
las cosas,… nombrando

¿Y el viento?
El viento,
flor y verso
besando el cielo
acunando el tiempo
bajo las piedras encendidas
de sus verdes orillas.


Pequeños lectores,
¡¡saciad vuestro hambre,
llenaros de vida.!!
escribir
vuestra propia historia
con los sabrosos frutos
de este BOSQUE ENCANTADO
por el que hoy
hemos caminado.

ASUNCION CARRACEDO

domingo, 7 de noviembre de 2010

Nuechi d'Otoño


Enrique García Rendueles


Nuichi, la nuichi serena
D' otoño, la nuichi clara
Cuando me mira la 'strella,
Cuando el lluceru me fala;
¡Nuichi bendita! adormeces
Todes les coses, y á l'alma
Fásla espabilar ximiendo
Per el gozu que suañaba;
Cuando canten los poetas
Y el regatucu sonsaña,
Cuando hay besos enes fueyes
Y hay enos campos ruciada;
Y quier un besá la flor
Y l'oralina que´pasa,
Besá la estrellina pura
Y el cristal de fonte clara...
¡Nuiche bendita d'otoñu
Que per mín fuisti suañada!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Niña en las nubes


Alejandra Moglia

(Canción para Sombraluna)

En un sueño de nubes
una niña canta
la canción de
un mar dormido
en su alma
de espuma y sal.

-Canta niña,
canta.
Dice el lucero
lleno de nostalgia.

-Canta que tu canto
me recuerda a la luna
que me ignora cada
tarde cuando
me asomo al cielo.

En un sueño de espuma
una niña canta
la canción de
una nube dormida
en el silencio
del mar.

-Canta niña,
canta.
Dice el sol con su voz
ronca de fuego.

-Canta que tu canto
me recuerda a la luna
que se escapa cada
mañana cuando
me asomo al cielo.

Y el pobre lucero
tiembla y tirita
de olvido y amor
por la luna
que no lo quiere mirar.

Y el sol en llamas
de amor por la luna
lagrimea a escondidas
misterios y luces
de un reflejo fugaz.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Rizos


Aurelio González Ovies

A Rizos le cuesta
subir la escalera
arrastra y le duelen
las patas traseras
y cuando le falta
casi ya el aliento
se queda parado
mirando a su dueño.

-Anda, por favor,
cógeme en el cuello-

Y el dueño le coge
y acaricia a Rizos
que es una madeja
de pelo y cariño,
y menea la cola,
le lame la cara
que es como los perros
suelen dar las gracias.

A Rizos le cuesta
bajar a la vida,
prefiere quedarse
tumbado en la silla.

Prefiere acabar
el hueso del tiempo
junto a un peluche
que es como él de viejo.

martes, 21 de septiembre de 2010

Para Estela


María Rosa Serdio y 
María García Esperón


Esperanza verde
para tu campo,
verde del agua verde
del mar de mayo...
Pajarito verde
en la tierna hoja,
la niña deja estela
de flor y gloria.
Y, por la tarde,
escribe versos verdes
que lleva el aire.
Y con canela
con amaranto
y un elotito
muy mexicano
una canasta
llena de sueños
para que Estela
¡nos haga versos!

sábado, 18 de septiembre de 2010

CORAZONES VOLANDEROS


CORAZONES VOLANDEROS

En las manos, el viento
y los sueños despiertos

Corazones volanderos
alzar el vuelo
llegar muy lejos

Flotar sobre las piedras
sobre las letras
del mar,
de la tierra


Resonar en las ondas
de las voces amigas
y en las cuencas
de las sonrisas
que no han sido abiertas


Rellenar los ratos libres
y las horas muertas
de las casas aburridas
de las gentes en ruinas

Ocupar los resquicios
y los pasos fronterizos
de los gestos huidizos
de los besos detenidos

En las llamas del fuego
“corazones volanderos”
alzar el vuelo


Escalar las escarpadas laderas
de los verbos
hasta alcanzar las cumbres
de los versos


Corazones volanderos
en la isla
de los sueños despiertos
aguardo vuestro regreso
empapados de palabras
dispersos en los ecos del viento.


“corazones
muy lejos
alzo el vuelo”
Texto y voz: Asuncion Carracedo Gómez (España)
Imágenes tomadas de Internet
Música: Yiruma
Realización : "AMIGOS DE PAPEL"

lunes, 13 de septiembre de 2010

Quién diera a su ir y venir la quietud de tu alma



Aurelio González Ovies


Cuando lloraba, entonces

yo le decía:

no llores,

         mira,

              ¿ves?,

por ti va y viene el mar

con olas a la tierra.

Tú lloras porque no la alcanzas

y ella porque no te llega.

(Para Reme)

viernes, 27 de agosto de 2010

En el hueco de mis manos



Asunción Carracedo
EN EL HUECO DE MIS MANOS
HOY LA LUNA HA DEJADO
UN MANOJO DE SONIDOS
ESCARCHADOS DE SILENCIOS

AMASADOS CON CARIÑO
DE ELLOS HAN BROTADO
ESTOS SENCILLOS VERSOS
DE TU FELICITACION DE CUMPLEAÑOS


“Vestida de hada
en el bosque encantado
del abecedario
la joven María
heroína, diosa
y
futura reina
celebra una gran fiesta.

De todos los rincones
del reino animado
acuden a cientos
los invitados:
niños grandes
y
chicos,
niños altos
 y
bajos,
rubios, morenos
y
 re-mezclados,
familiares y amigos…
y
algunos seres extraños.

El viento y las nubes
le traen sus canciones.


Las ninfas y duendes,
alfombras de helechos
y
flores.

Gnomos y Elfos
para no ser menos
sábanas de recuerdos
y
blancas ilusiones.

La mañana le deja prestadas
sus lágrimas de rocío,
pero solo un rato…
hasta mediodía.

Uno, otro,
y otro,
y otro más…

María va abriendo sus regalos
entre sonrisas y aplausos.

El último regalo!!!
¿qué será lo que en él hay guardado?

Un pequeño hatillo
de sueños y abrazos
prendidos de un deseo:
que su alma de niña
jamás se le escape volando.



***LO HAS ADIVINADO
ESE ERA MI REGALO***


ASUNCION

jueves, 12 de agosto de 2010

Cumpleaños


Aurelio González Ovies

María cumplió años
y nos coció bizcocho.
Vinieron sus amigos
a la casa, a las ocho.
Dicen los hombres sabios
que quien nace en un siete
nunca siente tristeza
y jamás envejece…
Se hizo una gran fiesta
debajo de los pinos
y cenamos croquetas
de versos octosílabos.
Y frases rebozadas
en caramelo ácido
y colas de adjetivos
con jugo de corsario.
De primer plato, ¡ummmm!,
anáforas asadas,
estaban exquisitas,
estaban gratinadas.
Y detrás un hipérbaton
-qué desorden, qué espanto-
primero los fiedeos, luego
el sabor y el caldo.
Y de postre una piña
y flores de reserva
y besos en almíbar
que ella tenía en conserva.
Marchamos muy, muy tarde
y le cantamos todos
y lanzamos confeti
y le soltamos globos.
¡Felicidad, María!
Los años no son nada…
El todo nos lo traen
un día y otro día…
Besos, besos, abrazos,
un buen tirón de orejas.
Ojala cumplas tantos
como quieras y sientas.

martes, 27 de julio de 2010

Volver a ser niño


Asunción Carracedo
A Manuel Blanco Cortés

“De boca en boca,
de mano en mano,
de flor en flor”

Para volver a ser niño,
sólo basta recordar…

Año tras año, las hojas del otoño
amarilleando el calendario,
las carreras de triciclos,
el colegio, los amigos
y
el último recreo.

A lo lejos quedan trazados
los senderos del verano
a la sombra de un invierno
en la casa de los abuelos.

Salpicados los días lluviosos
de Domingos y festivos.
Al pie del camino,
los gestos heredados
y los ecos
de las interminables tardes de juegos.

De boca en boca…
en silencio o a gritos,
los secretos compartidos
entre cuentos
y
libros polvorientos.

De mano en mano…
un montón de detalles
aguardando en los cajones.
Rondas, bailes
y
canciones populares
con todas sus noches
y algunos soles.
Y, también,
como no,
las meriendas, a carreras, en el parque.

De flor en flor…
tú a mí,
yo a ti,
jugando al escondite
a través del espejo,
lo igual es lo contrario
en sus miles de variantes.

En la boca…
las sonrisas, siempre, sin prisas.

En las manos…
las cosas sencillas,
y
los miedos contenidos
en unos bolsillos vacíos.

En la flor…
los sueños grabados
en las alforjas de la memoria.

De boca en boca,
de mano en mano,
de flor en flor.

Volver a ser niño…
un hola
y
este adiós.

Gus



Aurelio González Ovies


Ay, Gusana qué sola
se sintió bien temprano,
al ver vacío el hueco
de su Gusano.
En la misma manzana
cincuenta años...
cincuenta años durmiendo,
cincuenta paseando.
Juntos toda la vida,
Gusana con Gusano,
juntos a las lechugas,
juntos a higos pasos.
Ay, Gusana, qué pena
cuando estira los brazos
y no toca la barriga
de su Gusano.
Cincuenta años queriéndose,
cincuenta años casados,
cincuenta años, cincuenta,
hasta que se jubilaron.
Y ahora que iban a ir
de vacaciones a un plátano,
a un agujero nuevo
a orillas del verano...
¡A Gusano lo pisa
la pata de un caballo!
Ay, Gusana qué largos
se te hacen los sábados.
Gusano te diría:
¡Levántame ese ánimo!

viernes, 23 de julio de 2010

Nana para Luna


Francisco Álvarez Velasco

En las nubes el viento,
en los montes la lluvia,
en la noche la sombra,
en tu cara la luna.

Duérmete, ea,
que ya se calla el viento
para que duermas.

De la peña al arroyo
--culebrilla de plata-,
del arroyo los juncos,
del arroyo las ranas.

Al arroyo la luna.
Entre las piedras claras
y los peces oscuros,
las moneditas blancas.

Duérmete, ea,
que las ranas se callan
para que duermas.

Del arroyo al molino,
molinera del alma,
con los trigos morenos,
las harinas más blancas.

En el horno la leña
se abre en flores de fuego.
En la artesa la harina
es un monte creciendo.

Duérmete, ea,
que las llamas se callan
para que duermas.

Duérmete, Luna, duerme,
que cuando llegue el alba
en la mesa te espera
una hogacita blanca.

lunes, 19 de julio de 2010

El sueño es un tren de hechizo


Jorge Luis Peña Reyes

El sueño es un tren de hechizo
que me viene a visitar.
Lo subo sin despertar
y a nadie pido permiso.
Un tren que sin dar aviso
me convierte en trotamundo.
En un eterno segundo
voy y regreso del viaje
es un vuelo sin pasaje
a los rincones del mundo.

Díptico


Jorge Luis Peña Reyes

Los muros

Tienen los muros
un raro oficio.
Lo aíslan todo,
imponen jucio
entre lo malo
y el beneficio.
Los muros tienen
un triste vicio.
Se creen muy fuertes
errado juicio.
Las aguas rompen
su maleficio,
las aves burlan
el precipicio
que imponen ellos.
!Qué desperdicio!
Los hombres muros
son un suplicio,
tienen banderas
que no codicio.
Por qué las guerras,
porqué los juicios,
por qué las guerras .

(Vaya al inicio)

Los puentes

Sólo los puentes
son muros nobles
brazos tendidos
entre los hombres.
Sobre ellos pasan
risas y amores.
Minutos años,
lunas y soles.
Muros testigos
de los adioses
de quienes parten
al sur o al norte.
Ellos perduran
más que los hombres
Solos y fijos
fuertes y nobles.

sábado, 10 de julio de 2010

No tengas pena



Aurelio González Ovies


Una gatita mía
ya tiene pena
antes que bigotitos
y antes que orejas.
Gatita, si algo te duele
no le hagas caso,
para el dolor hay hierbas
que son payaso.
Gatita, eres muy joven
para estar triste,
la tristeza es más ancha
que una gripe.
Venga, gatita, anímate,
abre los ojos,
que hace día precioso
para ir de topos.
Venga, gatita mía,
que eres pequeña,
para estar enroscada
entre la pena.
Ay, mi gatita,
anímate, que todo pasa,
te prometo encontrar
dos musarañas.